El buen tiempo nos invita a disfrutar junto a nuestro perro al aire libre, ya sea dando un paseo en medio de la naturaleza o bañándonos en un lago o un río. Sin embargo, durante los meses de calor también debemos extremar las precauciones porque es en este período cuando nuestra mascota está más expuesta a ser atacada por parásitos.

¿Has oído hablar alguna vez de la “enfermedad del mosquito”? ¿Y de la “enfermedad de la garrapata”?  Son los nombres como comúnmente se conocen a la Leishmania y la Ehrlichia, dos enfermedades graves producidas por parásitos que deben disparar todas nuestras alertas porque incluso pueden poner en peligro la vida de nuestro animal de compañía. Te contamos en qué consisten y cómo debemos prevenirlas.

¿Cómo se transmite la Leishmaniosis y Ehrlichia en los perros?

La leishmaniosis canina es una enfermedad producida por un parásito microscópico que se transmite, especialmente a los perros, a través de la picadura de un insecto llamado flebotomo. Hoy en día continúa siendo una enfermedad grave, crónica y letal para tu mascota. En el caso de la Ehrlichia se transmite a través de las garrapatas y está causada por la bacteria Ehrlichia canis que se encarga de destruir las células sanguíneas del animal infectado, como son las plaquetas. Esto provocará daños en su organismo que afectarán a la salud de tu perro y reducirán su calidad de vida.

Detectar a tiempo estas enfermedades es crucial para que tu mascota comience el correspondiente tratamiento cuanto antes y evitar así secuelas importantes para su salud. En nuestro centro veterinario de l’Hospitalet de Llobregat te ofrecemos diversos métodos preventivos y de detección de la Leishmaniosis y la Ehrlichia en perros teniendo muy en cuenta su raza y su edad. Sabemos los riesgos que implican y, por ello, te ayudamos a prevenirlas.

El contagio de la enfermedad en tu mascota

La facilidad de contagio de estas enfermedades junto a su gravedad nos obliga a estar muy alerta. La leishmaniosis se transmite de un perro enfermo a otro a través únicamente de la picadura de este mosquito por lo que no hay razón por la que preocuparse si tu peludo juega y entra en contacto con otros animales. Por su parte, la bacteria que contagia la Ehrlichia se detecta principalmente en todos aquellos lugares donde encontremos garrapatas, por ejemplo en zonas rurales donde haya ganado y animales mamíferos salvajes.

Los meses de calor, una época de riesgo

La amenaza que suponen los parásitos para nuestra mascota se incrementa con el calor pues pasamos más tiempo al aire libre. Desde la primavera y hasta el final del otoño debemos estar alerta pues es más probable que actúe el mosquito que contagia la leishmaniosis en perros.

Nuestro país está, además, entre las regiones de mayor incidencia de esta enfermedad, especialmente la cuenca mediterránea. Si vives próximo a zonas húmedas, con temperaturas nocturnas estivales superiores a los 20 grados, o viajas a algún lugar que reúna estas características, extrema las precauciones.

Atención a los síntomas de la Leishmaniosis y la Ehrlichia

Presta atención a tu peludo pues algunos de los síntomas de estas enfermedades son evidentes a simple vista. En el caso de la Leishmaniosis en perros pueden ser cutáneos como pérdida de pelo, caspa, crecimiento anormal de las uñas o heridas que no cicatrizan. También debes prestar atención si aprecias que tu mascota padece inflamación de diferentes estructuras del ojo o presenta hemorragia nasal o inflamación de las articulaciones y cojeras.

Algunos de estos síntomas son comunes con la Ehrlichia en perros, si bien en este caso los animales presentan problemas de coagulación, hemorragias en la piel y hematomas. En ambos casos, es habitual que nuestro perro muestre signos de debilidad, cansancio y fatiga.

Un diagnóstico precoz es crucial

Detectar la leishmaniosis en nuestro perro es posible a través de varios métodos. El primer paso es realizar una prueba rápida de sangre, aunque suele ser necesario realizar los test IFI y ELISA de Leishmania, para determinar la cantidad de anticuerpos en la sangre de nuestro perro, e incluso una citología de médula ósea. En cualquier caso, una vez confirmada la infección es muy importante realizar un análisis general de sangre y orina que dará información sobre la afectación de órganos vitales como son los riñones o el hígado.

La anemia y la alteración en el número de glóbulos rojos, blancos y, sobre todo, plaquetas son los principales indicadores de la Ehrlichia. Saldrán a la luz a través de un análisis de sangre en tu perro. También puede detectarse la presencia de anticuerpos en sangre realizando una serología.

La prevención, el mejor tratamiento

Poner freno a tiempo a la Leishmaniosis y la Ehrlichia en tu perro es clave para garantizar el éxito de los tratamientos y asegurar la calidad de vida de nuestro animal de compañía. Cuanto más avance más difícil será la solución. La prevención es la mejor forma de evitar los efectos dañinos de estas enfermedades.

Además de usar repelentes como pipetas, collares antiparasitarios o pastillas, en el caso de la Leishmaniosis la vacuna o el jarabe sigue siendo la mejor opción. En cualquier caso, debes tener en cuenta que las revisiones periódicas son sumamente importantes para proteger a nuestro perro de estas enfermedades y, en el caso de estar ya infectado, hacer su seguimiento. Así, evitarás complicaciones y daños irreversibles que reducirán la calidad de vida de tu animal de compañía.

En nuestra Clínica Veterinaria Sant Josep de L’Hospitalet de Llobregat te ofrecemos nuestra experiencia y conocimientos para detectar a tiempo la Leishmaniosis y la Ehrlichia en tu perro. Puedes ver nuestra campaña de prevención y detección de la Leishmania y la Ehrlichia aquí. No pongas en riesgo la salud de tu fiel amigo. Llámanos al teléfono 931868757 y estaremos encantados de atenderos.